martes, 15 de junio de 2010

Mediación pedagógica y estrategias didácticas

¿Qué tengo que hacer para enseñar química?

Partiendo de la importancia del proceso de comunicación entre docentes y alumnos y conocedores de la importancia que está adquiriendo la tecnología informática, puedo acercarme a una mejor comunicación con mis alumnos usando precisamente esta punta de lanza tecnológica.
Una vez que se ha conocido a la comunidad escolar y se empieza a recibir información sobre cada alumno en específico, es posible empezar a plantear que es lo que los alumnos desean aprender pero más específicamente que les servirá de lo que les enseñaré en su vida cotidiana. Es así que cambiar o solamente modificar algunas didácticas en clase es de fundamental relevancia.
Asumir sólo un modelo educativo es una gran responsabilidad para un docente es así que, partiendo de las bondades que podemos rescatar de varios de ellos, podemos hacer de nuestra cátedra una verdadera magia para los estudiantes.

Las ciencias, específicamente la química, siempre ha sido marginada a su complejidad y a su aburrimiento y los docentes de esta área no hemos hecho más que agrandar esta laguna de malestares. El enseñarle a un joven química requiere de conocer química, pero lo más importante, requiere de saber enseñar química para que los estudiantes vean y apliquen el conocimiento en su vida; a fin de cuentas, todo nuestro cuerpo es básicamente “química”.

El uso de tecnologías informáticas, me ayudará a mejorar la comprensión y sobretodo el interés por la materia. Así entonces realizar viajes virtuales a través del mundo de la estructura atómica o simplemente de la historia de sus “descubridores”, serían claves para enganchar a más de tres estudiantes a comprender y querer saber más. Usar experimentos virtuales y relacionar los fenómenos naturales con la química son ideales en este mundo de cambios constantes, entonces, ¿Por qué la materia cambia? Quizá este sea el primer punto a tratar.

Es evidente que usar el razonamiento lógico de los alumnos ayuda a dinamizar una clase, entonces el uso de ciertas analogías que permitan relacionar un concepto y más adelante un tema completo, con alguna actividad cotidiana sería una gran ayuda. Pero lo más interesante será partir de una pregunta que le permita al estudiante empezar a preguntar más sobre un tema, deseara saber conceptos, historia, aplicaciones. Enganchar la clase con el conocimiento ya adquirido antes y permitirle fluir, claro esta que para ello será muy recomendable usar videos, películas, fotografías que le ocasionen al alumno una impresión tal que desee participar con su opinión. Lo más gratificante será cuando el joven descubra que ha aprendido.

jueves, 10 de junio de 2010

Aprendizaje y Competencias

¿Qué concepciones de aprendizaje nos parecen congruentes con el enfoque por competencias? ¿Por qué?

El aprendizaje es un proceso complejo que sólo cada individuo inmerso en él es capaz de decidir que tanto desea del mismo. Sin lugar a dudas, cualquier concepción de aprendizaje es ya de hecho una herramienta muy útil para lograr este fin. Si nos enfocamos en que una competencia nos permite adquirir un conocimiento (saber), aplicar el conocimiento en nuestra cotidianeidad (saber hacer) y verterlo de manera responsable o ética (saber ser), todas y cada una de las concepciones planteadas en el cuadro sinóptico de Pere Maqués son de una u otra forma congruentes con este significado.

Personalmente percibo que el aprendizaje por descubrimiento sin duda es una de las más congruentes. Sin embargo la estructuración de los programas debería ser estrictamente focalizado a la comunidad escolar para rescatar aquella realidad que le permita experimentar, descubrir y por ende aprender. El socio-constructivismo, es también muy adecuado, aprender en grupo, por un grupo y ante un grupo es decir, en compañía, permite al joven estimularse a partir de ver que otros aportan y aprender. Pero considero también que es la más riesgosa ya que en muchos casos puede llevar más bien al conformismo y aceptación de lo que otros digan. En este sentido, según las intenciones de la RIEMS el constructivismo sería el mejor enfoque, aunque se debe de tener en cuenta las emociones y actitudes del alumno. Motivar el aprendizaje por su propia cuenta, reta a que el docente se prepare, domine la materia que imparte pero sobre todo que tenga la facilidad de relacionarlo con la realidad actual para su mejor comprensión.

Por otro lado, en virtud de que los planes y programas actuales no han tenido un verdadero estudio, la concepción conductista de aprendizaje encaja con el enfoque por competencias. Al establecer asociaciones entre el concepto y la realidad actual, el estímulo sería la problemática, la respuesta el concepto y después el refuerzo con otro ejemplo cotidiano. Conducir un aprendizaje también permite desarrollar competencias siempre y cuando el conductor este consciente de la realidad de aplicación del concepto.

¿El aprendizaje se puede medir y observar en simples preguntas a parir de contenidos?

Partiendo del entendido de que la educación y la capacitación no son cosas distintas entonces el aprendizaje debe enfocarse en la transformación del sujeto y esto permite plantear que a su vez no es superficial o trivial, sino al contrario es compleja y enriquecedora.

De esta forma, el sujeto (alumno) es capaz de ir descubriendo la realidad de su entorno y de su vivir a partir del aprendizaje que a adquirido transformando su entorno y adentrándose cada vez más a estructuras cognitivas complejas que le permitan capacitarse para la vida y su profesión.

Luego entonces, el aprendizaje no puede ser medido a partir de preguntas simples o vanas, estas deben estar formuladas de tal forma que permitan demostrar el aprendizaje y la aplicación de la parte cognitiva del sujeto. Sí pueden partir de contenidos programados, porque son estos los que deben “decir” que enseñar -claro esta de acuerdo a la necesidad de una comunidad-